jueves, 29 de noviembre de 2012

Setas y cambio climático

Lactarius deliciosus (Foto: Petercero)
Con el frío que nos ha llegado a España esta última semana de septiembre, creo que podemos dar por terminada la temporada de setas. Ahora toca ir a comprar las insulsas Pleurotus de los supermercados o alguna otra embotada o deshidratada. Paciencia, la primavera llega en seguida, a ver si la próxima temporada es mejor que esta... Aunque todo apunta a que vamos a ir a peor año tras año.
Llevo unos días viendo noticias en varias webs de divulgación científica acerca de cómo se prevé que evolucione la producción micológica de nuestros bosques (nuestros-de-la-región-templada-del-sur-de-Europa...) durante las próximas décadas y, lamentablemente, todos los que saben de esto dicen que el cambio climático en el que estamos inmersos conduce a un descenso en la producción "setera".
En DiCYT.com y AgenciaSinc.es han publicado sendas informaciones hablando de una investigación del Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (CESEFOR) sobre los efectos del cambio climático en el crecimiento de los árboles y la producción de setas en colaboración con el Instituto Federal de Investigación Forestal de Zurich (Suiza). Esta investigación se ha llevado a cabo durante los últimos 17 años, osea, que no es cualquier cosa: hay decenas de miles de registros que dan una idea muy clara de cómo está cambiando el ecosistema forestal por culpa del calentamiento global.
Sin entrar en detalles, que podéis leer en las webs que os he enlazado, los resultados de la investigación apuntan a que se están produciendo cambios significativos. En el centro y Norte de Europa, donde la humedad es abundante, las campañas de fructificación de las setas se están dilatando en el tiempo (comienzan antes y terminan más tarde) debido al aumento global de las temperaturas. En cambio, en España el factor limitante es la humedad y desde 1995, cuando comenzó el estudio, se ha observado una tendencia a que se retrase el inicio de la fructificación de setas, lo que puede ser especialmente grave para algunos hongos micorrícicos, ya que cuando llegan a darse las condiciones de humedad necesarias ya es demasiado tarde para su ciclo vital o la temperatura es muy baja y limita su fructificación.
Esta misma semana el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha publicado en su página web (clic aquí para ver la noticia completa) que el cambio climático también puede reducir la producción de trufa negra en la zona mediterránea. Concretamente el estudio del CSIC se ha llevado a cabo en España, Italia y Francia.
"Las previsiones que ofrecen los modelos climáticos empleados en el estudio indican que el declive de producción de trufa en la cuenca mediterránea puede acentuarse durante el siglo XXI debido al aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración", según Jesús Julio Camarero, investigador del Instituto Pirenaico de Ecología que ha participado en el estudio.
Para colmo, no sólo el cambio climático está haciendo que descienda la producción micológica en España. Hay otro factor muy importante: el abandono del monte, que ya no se trabaja ni se limpia de maleza. Así, bosques que antaño daban buenas cosechas están ahora invadidos por el matorral y cada temporada son menos productivos. En este sentido también se está trabajando muy bien en algunos lugares para revertir esta situación, como es el caso del Proyecto Micosylva.
Así que mucho me temo que los que nos gusta salir al monte a por setas lo vamos a tener cada vez más difícil, salvo en algunas áreas especialmente bien cuidadas, para disfrutarlas. ¿Tendremos que emigrar también a Europa para esto?

Boletus edulis (Foto: mongider on Flickr)