lunes, 18 de marzo de 2013

Una mina de magnesitas destruirá el entorno natural de Borobia y contaminará la cuenca del Jalón a partir de octubre


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Hace tiempo que me enteré de lo que estaba pasando en Borobia, un pueblo de Soria muy cerca del Parque Natural del Moncayo, y aluciné... La empresa MAGNA (Magnesitas de Navarra), con el beneplácito de la Junta de Castilla y León y a pesar del rechazo mayoritario de los habitantes de la zona, iba a abrir una mina de magnesitas en un paraje llamado El Tablado de Borobia, entre ese pueblo soriano y la sierra del Tablado. No he podido localizarlo mejor en el mapa, pero para que nos orientemos creo que puede valer (si alguien de Borobia nos quiere precisar más, que se anime y nos añada un comentario, por favor).
La mina va a ser una explotación de extracción de magnesitas a cielo abierto de OCHO kilómetros de longitud que necesita gran cantidad de agua para funcionar. Y aquí empiezan los problemas: primero, se trata de una actividad con un enorme impacto sobre el paisaje de la zona, que situada entre Soria y Zaragoza es donde nacen los ríos Manubles, Aranda, Ribota e Isuela, todos ellos afluentes del río Jalón que va a para al Ebro. Además del gran impacto visual sobre el terreno, donde se va a abrir una enorme sima artificial, está el problema de qué se va a hacer con los millones de metros cúbicos de escombros (el método de "La gran evasión" creo que será totalmente insuficiente en este caso, me temo...) y, además, el problema de que la extracción de magnesitas requiere de una gran cantidad de agua que se devuelve al medio contaminada. Es decir, que aparte de destruir literalmente el lugar donde se lleva a cabo la extracción, los ríos y los acuíferos de la zona van a llenarse de residuos tóxicos. Y es más: el método de obtención implica la calcinación a más de 1.000 ºC del material extraído de la mina, lo que produce residuos gaseosos de los que hacen que se forme lluvia ácida. La verdad es que si se quiere arrasar una región es más rápida una bomba atómica, pero una mina de magnesitas parece igual de eficaz.
¿Y qué justificación ofrecen Magnesitas de Navarra y la Junta de Castilla y León para permitir semejante animalada? Pues 85 puestos de trabajo. Eso es, exactamente, lo que cuestan los espacios naturales del entorno del Moncayo y el agua de la cuenca del Jalón, ni más ni menos... Cuando despotrico acerca de las ampliaciones de las estaciones de esquí en el Pirineo oscense y en la Ibérica turolense al menos tengo que reconocer que van a dar muchos puestos de trabajo y van a llevar bastantes dineros a la gente de la zona por un tiempo (mientras siga nevando...). Pero en este caso destruir un entorno natural inigualable va a salir prácticamente gratis. Me explico, ¿verdad?
Hace unos meses parecía que todo había terminado, que el estudio de impacto ambiental de la empresa navarra estaba atascado y que el proyecto no iba a salir adelante. Pero días atrás apareció una noticia en la web de Heraldo de Soria en la que se decía que "la empresa Magnesitas de Navarra prevé comenzar a extraer el mineral de la mina de Borobia a finales de octubre [de 2013], toda vez que la Junta de Castilla y León le otorgue durante el primer trimestre de este año la concesión de explotación del yacimiento, y la Confederación Hidrográfica del Ebro, los permisos oportunos que faltan, según explica su director industrial, José Antonio Yeregui". Quiero destacar especialmente la activa presencia de la siempre imprescindible CHE en cualquier desastre ecológico que suframos relacionado con el agua en la cuenca del Ebro (¿nos acordamos de Yesa, Mularroya, Castiello de Jaca, el camping de Biescas...?).
No obstante, en Borobia y alrededores no quieren la mina. Para empezar, según publica el blog Río Manubles el 10 de marzo pasado, "la parcela donde se pretende abrir la mina es en su totalidad propiedad privada, al igual que los caminos que se encuentran en ella y los propietarios no han autorizado ni a la empresa minera ni a la administración de Castilla y León a entrar y/o transitar por sus propiedades". Y el mismo blog explica en otro post de 14 de marzo: "En el año 2000, y en consulta popular realizada por el Ayuntamiento de Borobia, el pueblo dijo, en un 87% que: "NO A LA MINA DE BOROBIA". Ahora, 2013 y pasados ya 12 años, ni se han atrevido a repetir la consulta".
Me temo que estamos ante un nuevo ejemplo de desarrollismo al más puro estilo años 60: prosperidad (un puñado de puestos de trabajo y dinero de verdad para cuatro mangantes) a cambio de la destrucción del medio ambiente. Es de vergüenza que este tipo de proyectos sigan adelante con el beneplácito de las instituciones que pagamos entre todos y cuyos dirigentes también elegimos entre todos. Desde aquí mi más profunda repulsa hacia el proyecto, los gobernantes ineptos que lo van a permitir y los industriales sin escrúpulos que lo van a llevar a cabo (bueno, igual son gobernantes sin escrúpulos e industriales ineptos, repartid los calificativos como queráis...). Y mucho ánimo a los habitantes de Borobia y alrededores y a los de la cuenca del Jalón, porque me temo que esta mina nos la vamos a comer con patatas...

Si quieres más información sobre la mina de magnesitas de Borobia, te aconsejo que leas los siguientes enlaces:

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