lunes, 1 de abril de 2013

La escombrera que se convirtió en humedal

Puerta de entrada de Los Ojos del Pontil, en Rueda de Jalón. (Foto: Ojosdepontil.org)
El último Día Mundial de los Humedales descubrí la existencia de una pequeña maravilla a pocos km de Zaragoza, la ciudad donde vivo: Los Ojos del Pontil. Este espacio natural se encuentra en el término municipal de Rueda de Jalón (provincia de Zaragoza) y ocupa una extensión de unas seis hectáreas, a un kilómetro escaso de esa población, en el punto kilométrico 0,300 de la carretera A-2304.
El humedal se forma a partir de una serie de surgencias de agua termal a 22,4 ºC, con un caudal medio de unos 400 litros por segundo. Estas aguas se aprovechan para el riego de una zona de más de 500 hectáreas mediante dos acequias, la de Pontil y la de Caulor. Las surgencias (los "ojos") están rodeadas de vegetación formada mayoritariamente por tamariz, carrizo, anea y junco, de gran valor ecológico. Este pequeño humedal se ha convertido en un importante punto de conservación de la biodiversidad para la comarca de Valdejalón, ya que esta mancha verde acoge gran cantidad de especies animales propias de zonas palustres.
Según se explica en la web del Ayuntamiento de Rueda de Jalón (clic aquí), en las aguas de los manantiales y de las acequias viven varias especies de peces, como gambusias, barbo, gobio y madrillas, así como diversos invertebrados acuáticos entre los que hay gasterópodos y lamelibranquios. Además, la zona sirve de dormidero y lugar de alimentación de aves sedentarias (polla de agua, rascón, ruiseñor bastardo, triguero...) o migratorias (petirrojo, mirlo, zorzal, escribano palustre, bisbita común y ribereña). Y, por supuesto, donde hay presas hay depredadores: rapaces como el ratonero, cernícalo y aguilucho pálido. En cuanto a la población de mamíferos, incluye ejemplares de topillo, rata común, ratón de campo, comadrejas, tejones y zorros.
Pero lo más sobresaliente de este espacio natural no es su presente, que es brillante y presagia un futuro igual, sino cómo ha sido transformado gracias a la labor de una asociación formada por las gentes de la zona en 2002: la Asociación de Defensa Medioambiental Ojos de Pontil de Rueda de Jalón (clic aquí). Ya en 2001 el Ayuntamiento de Rueda de Jalón había comenzado a trabajar en la recuperación del humedal y la asociación ha seguido adelante con ese proyecto, con tal éxito que en el 2006 obtuvo el Premio Aragón de Medio Ambiente. Antes de comenzar las actuaciones que lo han convertido en lo que es ahora, la zona de Los Ojos del Pontil había sido abandonada y convertida en basurero y escombrera. Ahora, gracias al esfuerzo vecinal (eso me encanta, qué queréis que os diga...), el lugar es un aula al aire libre donde aprender sobre los ciclos y la importancia de los humedales.
Además, se han habilitado dos rutas a pie y otras dos para bicicleta de montaña que tenéis en la web de la asociación y que permiten, aparte de conocer el propio humedal, recorrer varios puntos de interés turístico que tiene la zona.
Bravo por la Asociación, que ha sabido recuperar un área degradada para convertirla en un escaparate de vida y un punto de atracción del turismo de calidad para toda la zona.

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